Stefano Garih

Principios

Escribirlos es fácil.
Sostenerlos es otra cosa.

Son verdades fundamentales que sirven de base para el comportamiento y la toma de decisiones. Conocer los de alguien es la mejor forma de saber quién es. Estos son los cuatro míos.

01

Transparencia radical

No hay nada detrás del cristal

Comunicación abierta y honesta, sin agendas ocultas. La verdad, por dura que sea, siempre es mejor que la incertidumbre.

Ser genuino no es una opción, es un principio. Sé tú mismo, sin filtros ni artificios.

Acorta la distancia entre la imagen que tienes de ti y la que perciben los demás. La autenticidad es el puente que conecta quién eres con cómo impactas en el mundo.

02

El qué y el porqué

No el cómo

Al decidir, lo esencial es tener claro qué quieres lograr y por qué lo deseas.

Examina tus sesgos y tus patrones, y encuentra la razón profunda que empuja la idea, la necesidad o el sueño.

Cuando el propósito es sólido, el camino se traza por sí solo. Los cómos son muchos y se descartan; el qué y el porqué son uno y aguantan.

03

Actúa a largo plazo

La vida es sencilla: actúa con visión de futuro

Todo lo que merece la pena se construye despacio. Si quieres lograr algo valioso, mantén siempre una perspectiva de largo plazo.

  • El amor crece en relaciones que se cultivan con el tiempo.
  • La salud es el resultado de hábitos constantes y sostenibles.
  • La riqueza se construye con inversiones inteligentes a largo plazo.
  • La paz interior viene de conocerse a uno mismo y evolucionar.
  • El talento se desarrolla con trabajo enfocado y persistencia.

Ninguna de esas cinco cosas admite atajos. Cada capa es diminuta; juntas son una columna.

04

No traiciones primero

Sé bueno, pero no seas ingenuo

Teoría de juegos aplicada a la vida y a los negocios.

  • No juegues sucio primero. Actúa con honestidad y generosidad.
  • Si alguien te falla, responde al instante y con contundencia.
  • No guardes rencor: reacciona con firmeza, pero perdona rápido.
  • De vez en cuando, sé más generoso de lo esperado. Perdona sin motivo, una de cada diez veces.

Ser bueno por defecto y firme cuando toca no es contradictorio: es la única estrategia que gana a largo plazo.

Siempre el mismo recorrido, y nunca la misma luz.

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